Despegando

Hacía mucho tiempo que me tentaba. No paraba de dar vueltas en mi cabeza. Pero había algo que me lo impedía. Como siempre, tardé en darme cuenta; como siempre, me costó ver que una vez más el miedo me frenaba. El miedo a lo desconocido, el miedo a no ser reconocido, el miedo a lo nuevo. Cuando por fin lo acepté, me liberé de un gran peso, por fin respiré.
Y aquí estoy. Sin ánimo de nada. Sin buscar nada. Con la intención de escribir, de compartir para el que quiera, pero sobre todo con la idea de expresar cómo entiendo y cómo vivo la educación y, necesariamente de la mano, cómo entiendo y cómo vivo la VIDA con mayúsculas.

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